Hoy me apetecía compartir contigo esta reflexión.
Detrás de kajota hay alma y una inteligencia manual. Una inteligencia salida de nuestras entrañas. Esto es lo que nos hace diferentes. Con esta inteligencia es con la que los creadores somos capaces de transmitir la esencia, ese intangible que te hace memorable. Eso que la gente no ve pero que sí está presente. Esto es lo que, en el marketing y el branding, hace que tu marca sea distinta a la de los demás y, por ello, destaque.
¿Crees que la inteligencia artificial sería capaz de hacer esto?
La tecnología siempre ha cumplido grandes objetivos a lo largo de la historia, pero siempre como una herramienta de trabajo detrás de la que hay equipos humanos. Ese debería seguir siendo su rol, y de esta manera seguiríamos llegando muy lejos.
La inteligencia artificial, es otra tecnología más. Como su propio nombre indica es AR-TI-FI-CIAL y, por ello, incapaz de nutrir a aquello que hace con esa impronta que solo el alma humana es capaz de crear y transmitir.
Si dejamos nuestra comunicación como marca a una máquina el resultado será el de algo que, más bonito o más feo, carecerá del elemento intangible que nos hace verdaderamente genuinos y originales.
La tecnología puede o debe formar parte del proceso como herramienta para conducir la creatividad, para materializarla en los diferentes soportes, pero nunca sustituirla.
En cuanto al funcionamiento y motor de la IA Generativa también hay mucho que hablar. Esta tecnología es capaz de crear pero, ¿cómo?. No estudia, practica y desarrolla aptitudes aplicándolas a través de procesos internos, como hace nuestro cerebro. No. Para crear un diseño, un cartel, una fotografía, un cuadro…utiliza obras y creaciones de creadores como nosotros, cogiendo aquello que le sirve y convirtiéndolo en un pastiche sin alma ni personalidad alguna. Porque su creación responde a algoritmos, pero no al trabajo emocional que hace nuestro cerebro cuando pensamos en el concepto de un diseño. De esta manera no se respeta de ninguna de las maneras los derechos de propiedad intelectual que hay detrás de cada obra, de cada creación.
¿Te has parado a pensar en que se hiciera con una obra tuya? ¿Te parece justo?
Espero haberte hecho pensar un poco. Porque va todo tan rápido que nos cuesta parar. Pero ese ejercicio hay que intentar hacerlo siempre para ser conscientes de quiénes somos, qué transmitimos y dónde y cómo queremos llegar. 😉
